Con pelos y señales
Ya no pintaba demasiado bien nuestro sector de imagen y belleza un poco antes de que la maldita Covid irrumpiera en nuestras vidas como elefante en una cacharrería.
Aproximadamente un 30% de los negocios de este país eran deficitarios.
Con la pandemia azotando como lo ha hecho la perspectiva no es precisamente muy halagüeña.
Intrusismo, low cost y un sector en el que no hace falta ningún tipo de licencia o documento que diga que estas capacitado para abrir y gestionar una peluquería o barbería. Son algunas de las razones.
Mollet del Vallés no es una excepción, habría que mirar la cantidad de salones que hay, ya que la media en Europa es un salón por cada 1,500 habitantes, En España es de uno por 700 aproximadamente.
Para colmo está por ver si nos bajan el IVA al 10% ya que hace unos años nos lo subieron diciendo que iba a ser por un tiempo y casi 10 años después ahí estamos, tributando al 21%. Siendo esenciales… Ya que así se nos ha considerado desde que el 4 de mayo y tras 52 días en casa y casi sin medios o kits de seguridad para poder proteger a nuestros clientes, equipos y nosotros mismos, se nos dijo… Va a trabajar. Y así lo hicimos. Casi sin rechistar y con el miedo en el cuerpo ya que hemos sido de los sectores que mas en contacto con personas ha tenido.
Hace poco tuve la oportunidad de juntarme con varias peluquerías y alguna barbería de mi ciudad Mollet del Vallés y el sentir de todos ellos es el mismo que el sector. Estuvimos frente al cartel en mano un lunes exigiendo esta bajada de este impuesto que muchos consideramos abusivo.
Se nos ha dejado fuera de casi todas las ayudas económicas incluso viendo cómo se han visto reducidos nuestros ingresos de manera considerable.
Ahora todos esperamos que tengan sentido común y bajen el IVA, ya que puede salvar a muchos negocios y a muchas familias.
Nos salva algo que no nos van a poder quitar.
La ilusión, el cariño. la energía y la devoción por un oficio que mucho amamos.
Ser peluquero/a es una manera de ser. Y yo personalmente si volviera a nacer volvería a ejercer este magnifico trabajo.
A pesar de los de arriba, no van a poder con nosotros.
Hagamos que cada día cuente y no contemos los días.


